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Desde ayer comenzó a hacerse efectiva la decisión de ingresar en el domicilio a los contactos de casos confirmados y sospechosos de COVID-19. La OMS recomienda algunos métodos de actuación

Autor: Walkiria Juanes Sánchez | Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

14 de octubre de 2020 22:10:37

Protección contra Covid-19-Coronavirus,Visita del personal medico a las persona del barrio.

El aislamiento de sospechosos y contactos se realizará en la casa, con un seguimiento permanente por parte del sistema de atención primaria de Salud. Foto: Ismael Batista Ramírez

Con la llegada de la nueva normalidad POS-COVID-19 muchos son los retos para la población mundial y, por supuesto, para la cubana.

La modificación de los protocolos de actuación para el enfrentamiento a la pandemia ha dado paso a una etapa de cambios que permitan mayor movilidad pero aseguren, ante todo, la protección de la salud.

El pasado 9 de octubre, el Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, anunciaron una importante actualización del protocolo para atender a los contactos de casos confirmados y sospechosos de COVID-19.

El Presidente explicó que se aplicará un criterio más riguroso de detección a tiempo de los casos positivos y de los contactos, con aislamientos no siempre en un centro, porque, si se hacen bien, pueden tener como escenario la casa, con un seguimiento permanente por parte del sistema de atención primaria de Salud.

El Primer Ministro agregó que hasta ese momento, a partir de los más de 5 000 pacientes positivos que habían sido diagnosticados en el país, se han aislado en los centros habilitados para ello 115 299 contactos y sospechosos, de los cuales resultó positivo el 4,6 %.

La estadística revela la importancia de la actualización del modo de actuación, para lo cual –explicó Marrero Cruz– se tomaron en cuenta indicadores internacionales, nuestra propia experiencia, el criterio de expertos y profesionales del sector y un conjunto de elementos que tienen como premisa fundamental preservar la salud del pueblo.

Agregó que se mantendrán las pesquisas activas y, si ocurre algún evento de transmisión en una localidad, serán aplicados los protocolos de Salud y de cuarentena en esa cuadra o manzana. Además, se aprobó el uso obligatorio del nasobuco en las tres fases de la etapa de recuperación, mantener el distanciamiento físico, el lavado de las manos, los pasos para la desinfección de los zapatos y demás medidas sanitarias para la prevención de la COVID-19.

La decisión, adoptada en las provincias que pasan a la nueva normalidad y en La Habana, como parte de la desescalada de los centros de aislamiento, correspondiente a la tercera fase pospandemia, concuerda con las orientaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque esta dependencia de la ONU va mucho más allá en sus recomendaciones, al precisar que también se pueden atender en el hogar a «los pacientes sintomáticos, a las personas que presenten síntomas leves que no requieran hospitalización y a quienes no padezcan enfermedades crónicas subyacentes».

LO BÁSICO, SEGÚN LA OMS

Un profesional de la Salud cualificado –precisa la OMS– debe comprobar que las condiciones del hogar sean adecuadas, y que el sospechoso y sus familiares cumplan las precauciones recomendadas como parte del aislamiento (la higiene de las manos y del entorno, y las limitaciones al movimiento). También debe asegurarse de que exista un canal de comunicación permanente entre el personal sanitario y la familia.

Los familiares deberán instalar al sospechoso en una habitación individual y bien ventilada, limitar sus movimientos dentro del domicilio y reducir al mínimo los espacios compartidos.

Se recomienda que sea una sola persona, con buena salud, la que asista al paciente, utilizando la mascarilla médica bien ajustada y cubriendo la boca y la nariz. No debe permitirse la entrada de visitantes al hogar.

Quitarse los zapatos y cambiarse la ropa al llegar de la calle, lavarse las manos con jabón durante 30 segundos hasta el antebrazo, limpiar las superficies y usar nasobuco todo el tiempo, son otras medidas imprescindibles para los cuidadores de quienes se encuentran en aislamiento.

También es necesario evitar el contacto directo con los fluidos corporales –sobre todo las secreciones orales y respiratorias– y con las heces. El lavado de las prendas debe hacerse con detergente de uso doméstico, a mano o en lavadora, sin mezclar con ropas de otros miembros de la familia.

Estos consejos están incluidos en una publicación disponible en su sitio web, y titulada Atención en el domicilio a pacientes presuntamente infectados por el nuevo coronavirus (COVID-19) que presentan síntomas leves, y gestión de sus contactos.

LOS CONTACTOS DE PERSONAS CON COVID-19 QUE ESTÉN CASA DEBEN:

Estar en una habitación independiente. Cuando esto no es posible, es necesario separar su cama lo más lejos posible de las otras camas.

Evitar el contacto con otras personas que vivan en la casa.

No recibir ni realizar visitas.

No compartir cubiertos ni utensilios domésticos.

Usar siempre nasobuco.

Lavarse regularmente las manos (30 segundos con jabón y secarse con papel o toalla propia).

Alimentación saludable e ingerir mucho líquido.

Continuar con la medicación regular para sus enfermedades de base, salvo que el médico indique lo contrario.

Limpiar el baño, las superficies y los objetos que se tocan con frecuencia (mesas, interruptores de luz y manijas de las puertas y celulares, entre otros).

Colocar la ropa sucia en una bolsa y atarla para ser trasladada para el lavado.