El viernes 15 de febrero no fue un día como otros, ese día caminé, en representación del Club Martiano de la Aduana General de la República y me detuve en las calles de Regla. En el círculo infantil “Los Peloteritos” hallé verdaderos gestos de amor y humanidad. Juntos sumábamos demasiados como para contar, las gotas de sudor, rostros enrojecidos por el castigador sol y el cansancio, acompañaba a cada trabajador, que ese día y tantos otros ayudaba a recuperar nuestra Habana y los daños que la naturaleza ocasionó.
Por: Noedys Rodríguez Candelario
Pero Martí, Fidel y cada héroe y hermano de la Revolución nos acompañaba en la batalla, el arte, sin embargo fue nuestro eterno brazo derecho. Artistas de renombres del país entre los que se encontraban Kamyl Bullaud y Victor Mora, Andrés González (padre) e (hijo), caricaturistas de la talla de Ismael Lima, Narciso, etc, deslumbraron con su arte las paredes, ya no tan dañadas, del circulo donde los niños y niñas verán sueños e ilusiones.
René González, héroe de la República de Cuba, acompañó cada paso del trabajo solidario, trabajadores del círculo infantil y ayudantes de una cooperativa colaboraron de igual forma.
La Habana ha renacido, como muestra el corazón de árbol creado por el artista Kamyl Bullaudy, el cuál figura en la entrada del círculo infantil que sin dudas jamás olvidaré, porque ahí, puse un granito de arena para que los niños de Cuba sigan con la hermosa tarea que es nuestra Revolución.
Para los niños trabajamos, porque ellos son los que saben querer, porque ellos son la esperanza del mundo. José Martí
