Hacia un aniversario más de la utilización de la técnica canina en la Aduana cubana

Con probada efectividad en la detección de drogas y explosivos, la especialidad de la Técnica Canina  acumula una historia de 35 años en la  Aduana cubana. En la actualidad se emplea en los 10 aeropuertos internacionales y similar número de puertos, ocho marinas, tres terminales de cruceros, y en los centros de envío y recepción de cargas postales existentes en el país.”

Esta técnica, preparada y bien utilizada, constituye un poderoso y eficaz medio para el enfrentamiento a los ilícitos aduaneros, pues no sólo se descubre o detecta actividades de terrorismo, narcotráfico y contrabando , sino que ejerce una influencia psicológica en función de la prevención y neutralización de estas.

La especialidad de la Técnica Canina fue fundada en la Aduana cubana el 8 de julio de 1982. En aquel entonces se contaba con una cifra de 33 canes entrenados en explosivos y drogas. Posteriormente, en el año 2005 se decide reforzar la dirección de la especialidad, creándose el Grupo Nacional de la Técnica Canina.

Cuando transita por el año 35, esta especialidad del Sistema de Órganos Aduaneros, tiene como objetivo contribuir a descubrir, prevenir, cortar y neutralizar las actividades del tráfico ilegal de explosivos, armas y municiones, drogas y del contrabando de tabaco.

En la actualidad, la Aduana de Cuba utiliza canes de las razas cocker spaniel, springer spaniel y labrador. Y es que en las cuestiones de olores, al perro no hay quien le engañe, porque tienen cerca de 300 millones de células olfativas, cantidad muy superior a los humanos, que solo poseemos cinco millones. Gracias a su gran poder de olfato y sensacional archivo odorífico, ellos son capaces de reconocer cualquier sustancia que haya pasado delante de sus narices aunque sea una sola vez, de ahí la alta confianza en “el mejor amigo del hombre” para preservar la frontera cubana.

No es cierto que a los perros se les suministra narcóticos para hacerlos adictos. Se trata, de una dinámica en la cual el conductor se encarga de esconder objetos “contaminados” con las sustancias que luego el can deberá encontrar, acción compensada con caricias, elogios o juguetes de su agrado. En cuanto a los explosivos, el can puede reconocer una infinidad de ellos, porque hay un principio activo que se repite en cada uno.

Más allá de los logros de la técnica canina en las modalidades mencionadas, Cuba incursiona en la actualidad, con el apoyo de China, en la especialidad de conductores de canes de raza Beagle, detectores y de cuarentena, para descubrir cárnicos, embutidos, mariscos, lácteos, frutas, flores, suelos, aves y huevos en terminales de viajeros, a fin de redoblar la seguridad.

Pero no todo el crédito es para el animal, pues sin un conductor o guia que cuide de él, lo entrene y acompañe en cada una de las misiones sería imposible la labor por sí solos. Por eso siempre se habla de grupos o unidades cinófilas: Hombre-Can

De cara a festejar el cercano cumpleaños 35 de la técnica canina, la Aduana realiza desde marzo múltiples actividades entre las que destacan competencias de base, regionales y a nivel nacional, para seleccionar y premiar a los mejores conductores y canes entre las más de 120 unidades cinófilas existentes en el país. Por ptra parte, se trabaja también en la construcción y remodelación de las instalaciones caninas en las Aduanas de Matanzas, Cienfuegos, del Aeropuerto Internacional José Martí y del Puerto de La Habana.