Llega un vuelo procedente de un país suramericano y entre los pasajeros que descienden del mismo se encuentra una joven de menos de 30 años, residente permanente en Cuba, quien quizás con fines más económicos que turísticos, viajó por cuatro meses a laborar en un restaurante de aquel lugar.

 

Paralelamente, al pasar por los equipos de RX que controlan el equipaje, un bulto conteniendo un TV pantalla plana resulta sospechoso y es marcado para su revisión manual cuando sea recogido por su propietario, quien no es otro que la joven con la que comenzamos esta nota.

 

Cuba ha sido víctima durante décadas de acciones terroristas, por lo que una de las principales misiones de la Aduana cubana ha sido precisamentre la detección y neutralización de estas prácticas criminales.
 
Dentro de las medidas de enfrentamiento al terrorismo en todas sus manifestaciones, la Aduana cubana ha comenzado la instalación de los llamados "Pórticos Detectores de Radiactividad" (Radiation Portal Monitor, por sus siglas en inglés) en las terminales aéreas y marítimas abiertas al tráfico internacional de pasajeros y cargas.
 
 

En ocasiones se confunde el pesaje del equipaje que realiza la aerolínea como parte de sus operaciones, así como el cobro que por ello realiza cuando procede, con la utilización por la Aduana del Método Alternativo Peso /Valor en la valoración de las miscelaneas. Sin embargo, nada más alejado de la realidad.

 

En la práctica son dos cosas completamente diferentes y que no tienen ninguna relación entre ellas.  Debemos partir del hecho de que la Aduana tiene la obligación de establecer el valor de lo importado, pero que cuando el equipaje es voluminoso, resulta difícil o más bien imposible utilizar el Listado de Valoración en Aduana para determinar el de toda la miscelánea que importa un pasajero, sin que ello afecte la agilidad del despacho pues conllevaría tener que abrir todos los bultos y clasificar y contar todos los productos.