Llega un vuelo procedente de un país suramericano y entre los pasajeros que descienden del mismo se encuentra una joven de menos de 30 años, residente permanente en Cuba, quien quizás con fines más económicos que turísticos, viajó por cuatro meses a laborar en un restaurante de aquel lugar.
Paralelamente, al pasar por los equipos de RX que controlan el equipaje, un bulto conteniendo un TV pantalla plana resulta sospechoso y es marcado para su revisión manual cuando sea recogido por su propietario, quien no es otro que la joven con la que comenzamos esta nota.



En ocasiones se confunde el pesaje del equipaje que realiza la aerolínea como parte de sus operaciones, así como el cobro que por ello realiza cuando procede, con la utilización por la Aduana del Método Alternativo Peso /Valor en la valoración de las miscelaneas. Sin embargo, nada más alejado de la realidad.